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Lun, Dic


                 

PROVINCIA

Las mediciones del estudio de evaluación de los niveles de emisión de olor en Huelva se harán cada tres días o cuatro días en cuatro puntos diferentes con el fin de conseguir una distribución homogénea y representativa a lo largo del año que tiene este estudio de duración.

Este estudio, que ha arrancado este martes con mediciones en diversos puntos, tales como la calle Adolfo Suárez del barrio de Pescadería, en Federico Molina cerca del antiguo estadio, así como dos puntos en la malla de Palos de la Frontera, uno en la Torre Arenillas en Palos y otro en el aparcamiento del Foro Iberoamericano de La Rábida, tendrá una duración de 52 semanas.

De manera global, este estudio contará con 18 puntos de medición distribuidos entre la capital, Palos de la Frontera y La Rábida, donde se tomarán muestras.

La Agencia de Medio Ambiente y Agua (Amaya) es la empresa pública que coordinará el trabajo de campo a través de una adjudicación a una firma especializada por 33.100 euros.

Además, cada dos meses se conocerán los resultados parciales y el acumulado desde el comienzo del estudio, de manera que se prevén hasta 104 días de medición.

Para ejecución del mismo, la Junta ha seleccionado a diez panelistas, quienes se han formado en la metodología de evaluación, el reconocimiento de los olores en las zonas acotadas y la programación de la campaña. Un laboratorio de olfatometría acreditado ha validado a las personas elegidas con un sentido del 'olfato medio europeo', un nivel de sensibilidad consensuada por expertos. Cada tres meses habrá una actualización de la formación de los panelistas para evitar desviaciones de la norma.

Este estudio se lleva a cabo después del que en 2015 encargó la Junta, de 12 semanas de duración, y que permitió establecer los días en los que se registraba olor de carácter industrial, los que se registraba olor de otra índole y las jornadas en los que no se detectaba olor alguno. Por tanto, este estudio, de un año de duración, permitirá realizar un análisis de manera más exhaustiva.

El delegado de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, José Antonio Cortés, recordó en la presentación de este estudio que la Junta trabaja para "determinar el origen de los episodios de malos olores en Huelva y para solucionarlos de una forma definitiva en varias líneas". Una de ellas es el estudio de los niveles de inmisión de olor que se inicia este martes con las primeras mediciones.

De este modo, se utilizan herramientas web que permitan la modelización de dispersión de contaminantes atmosféricos, cálculo de retrotrayectorias en función de los factores meteorológicos locales, así como el pronóstico y diagnóstico de posibles episodios de olores.

Otra línea de trabajo, --según dijo el delegado--, es la realización de un estudio, 'ADN focos', consistente en la elaboración de un plan de caracterización de emisiones de los principales focos de emisión de las instalaciones, para poder conocer el origen de las mismas cuando se detecten episodios de olores.

Así, para determinar el origen de los malos olores, la Junta ha requerido a un importante número de empresas estudios detallados de olfatometería, además de exigir la implantación de medidas correctoras a algunas de ellas. También se han llevado a cabo diversos tipos de estudios de campo realizados tanto por empresas especializadas como por personal de la consejería; así como un estudio de emisiones difusas de las balsas de fosfoyesos, en colaboración con la Universidad de Huelva.