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Vie, Nov


                           

OPINION

Vuelven las lluvias y las heladas y el estado de las dos carreteras que vertebran nuestra provincia sigue siendo pésimo y muy peligroso.

Todos nos las prometíamos muy felices cuando Mariano Rajoy nombraba ministra a nuestra paisana Fátima Báñez.  Siendo de Huelva se auguraba riqueza e inversiones en la provincia, o al menos, si sería capaz de paliar las deficiencias estructurales de las que Huelva es adalid perpétua, qué ingénuos...

Nada más lejos de la realidad, no solo no ha traído ni una sola inversión a la provincia, sino que además ningunea con desdén a sus propios paisanos cada vez que, año tras año, salen unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.  La ministra, cuando viene a su tierra en viaje oficial, rara vez eso si,  se preocupa más de no meter la pata en unas declaraciones y salir “pitando”- por lo que tampoco atiende a los medios; que de fijarse en la realidad de su tierra, deficitaria de infraestructuras y comunicaciones hasta niveles de mediados del siglo pasado.

Al igual que tampoco debe escuchar a su propia subdelegada del Gobierno, Asunción Grávalos, quien tras tener que desplazarse desde la capital hasta Santa Olalla del Cala para celebrara la intermunicipal del PP, y comprobar el estado deplorable en el que se encuentra la Nacional 435, atestada de camiones, apuntó vagamente ante los medios  que “había que mejorar las comunicaciones”, ante la mirada estupefacta de Loles López.   Si se llega a enterar la ministra…

Es penoso que los habitantes de la Sierra y el Andévalo dependamos de dos vías en este estado. La N-433 que va desde  Rosal de la Frontera hasta Sevilla, tiene un firme con grandes agujeros y baches “reparcheados” una y otra vez que suponen un grave peligro para la circulación, con tramos donde la señalización de obras es perenne, para disimular el estado del firme y aparentar arreglos donde solo hay dejadez por parte del Gobierno Central.

La N-433 es la vergüenza de las carreteras nacionales del sur de España. Una vía que soporta y aglutina el tráfico pesado procedente del Alentejo portugués, el transporte de mineral de las minas de Aguas Teñidas, Sotiel, Magdalena  y Riotinto, el transporte de la industria maderera y los suministros necesarios desde la capital. Un diseño propio de los años 60 propicia la falta de zonas de adelantamiento, evacuación o seguridad, haciendo la comunicación prácticamente tercermundista y elevando los índices de siniestralidad.

Ahora vuelve la lluvia y el hielo, y en vez de tener a nuestro alcance dos buenos enlaces para vertebrar Huelva, lo que tenemos es una tortura a la que mucha gente tiene pánico de enfrentarse. Llega el mal tiempo, Fátima Bañez y Manuel Andrés González, han cumplido ya con sus visitas a la sierra y  al CHARE este verano, el invierno lo dejan para los que tenemos que jugarnos la vida en la carretera a diario.