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Mié, Ago

SIERRA

La empresa pública Giahsa está ultimando la puesta en servicio del nuevo depósito regulador del municipio de Rosal de la Frontera, que conllevará igualmente la eliminación de la antigua instalación y, con ella, la minimización de los problemas operativos que venía planteando su explotación, así como la sectorización y regulación de la red de distribución de la localidad serrana.

En estos días se ha cursado una visita de inspección al nuevo depósito, a la que han acudido la presidenta de la Mancomunidad de Servicios (MAS), Laura Pichardo Romero, el director ejecutivo de Giahsa, Manuel Domínguez Limón y el gerente de la empresa pública, Juan Ignacio Tomico, junto al alcalde de Rosal, Antonio Carlos Vázquez, al que explicaron sobre el terreno los pormenores técnicos de una instalación que conllevará una inversión por parte de la empresa pública de 98.771 euros.

Como ha detallado Manuel Domínguez, el proyecto desarrollará diversas actuaciones tendentes a “anular el antiguo depósito y adecuar las captaciones para poner en servicio la nueva instalación, así como modificar el sistema de abastecimiento a la población para adaptarla desde la estación de bombeo del nuevo depósito, que tiene una capacidad de 800 metros cúbicos”. Una de las principales mejoras en el suministro radicará en la reducción de los problemas de presión que históricamente se han venido produciendo en el municipio. Laura Pichardo, por su parte, ha incidido en el compromiso de Giahsa “para atender y ofrecer el mejor servicio a los usuarios de los municipios geográficamente más distanciados, como es el caso de Rosal, merced a la estructura territorializada que nos permite garantizar esa proximidad tanto a los ayuntamientos como a los ciudadanos”.

El alcalde de Rosal, Antonio Carlos Vázquez, también ha valorado la actuación de Giahsa “para la mejora de un servicio que se demandaba desde la población y que va a redundar de un modo muy estimable en un abastecimiento de calidad, así como en respuestas rápidas y efectivas ante los problemas que se puedan plantear, sin que la ubicación geográfica de nuestro municipio represente un obstáculo”.

El municipio de Rosal de la Frontera, con más de 1.700 habitantes y 1.047 abonados a Giahsa, se incorporó a la gestión pública del servicio integral del agua a finales de 2008, como hicieron la mayoría de los ayuntamientos de la zona de la Sierra. A principios de 2016 comenzó a prestarse también el servicio de recogida de residuos sólidos urbanos (RSU) en las fracciones de orgánica, voluminosos y podas, tanto en Rosal como en otros 10 municipios integrados en la Sierra Occidental.