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Jue, Mar

CONDADO

Facultativos de la Unidad de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Infanta Elena han ofrecido una sesión formativa en el salón de actos del Ayuntamiento de La Palma del Condado con el fin de informar a las personas que participan como costaleros en las procesiones de las hermandades del Condado sobre cómo realizar esta labor de una forma más saludable.

De esta forma, los costaleros evitarán la aparición de determinados problemas de salud y lesiones por el esfuerzo de cargar los pasos durante su recorrido, sobre todo en las vértebras cervicales, ha informado la Delegación de Salud en un comunicado.

La charla, que ha registrado una gran participación, estaba organizada por el centro hospitalario y el Consejo de Hermandades y Cofradías de La Palma del Condado y ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de la localidad.

Durante la presentación de la misma, realizada por el jefe de servicio de la Unidad de Traumatología Antonio Jiménez, éste ha revelado la intención de los profesionales de impulsar más sesiones formativas con el objetivo de prevenir las distintas patologías del aparato locomotor.

En esta primera sesión se ha incidido en la importancia de adoptar una serie de medidas preventivas antes de participar como costalero en la Semana Santa, ya que dicha actividad requiere de un trabajo físico importante, por lo que es necesaria una adecuada condición física y una musculatura bien tonificada, además de una importante preparación previa.

A lo largo de la intervención, que ha estado a cargo del doctor Diego Marín, se puso de manifiesto el esfuerzo que requiere este tipo de trabajos, teniendo en cuenta que la media de peso soportado durante la salida procesional suele rondar los 30 o 35 kilos, que recaen directamente sobre la séptima vértebra cervical. A este riesgo hay que sumar que el 75 por ciento de los costaleros no pasa ninguna revisión médica previa antes de meterse debajo de un paso.

Para ello, desde la Unidad de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Infanta Elena se recordó a los asistentes la necesidad de mejorar la forma física en los cuatro meses anteriores a la salida procesional, con la adopción de un programa específico de fortalecimiento muscular y cardiovascular que les permita adquirir resistencia.

RECONOCIMIENTO MÉDICO PREVIO

Hay que recordar que resulta necesario también que el futuro costalero se someta a un reconocimiento médico previo con el fin de descartar posibles patologías graves que pudieran ser desconocidas y que puedan aflorar con un esfuerzo de esa magnitud.

A lo largo de la ponencia, que ha contado con una alta participación y en la que se encontraba también presente el alcalde de La Palma, Manuel García, como capataz de una de las cuadrillas de costaleros de la localidad, se ha tratado de ofrecer información práctica y cercana sobre este tipo de lesiones y sobre las pautas a seguir para su prevención.

Durante la mesa redonda posterior, en la que también ha participado el doctor Enrique Martín Cera, se aconsejó a los responsables de estas salidas procesionales la realización de una serie de entrenamientos previos para una perfecta coordinación entre los costaleros, así como reforzar los ejercicios de estiramientos para evitar sobrecargas a la hora de la procesión.

Otro de los consejos hizo referencia a la utilidad de proteger las zonas sensibles con fajas protectoras para la zona lumbar, para evitar de esta forma la aparición de lesiones y hernias discales, así como el uso de calzado adecuado.

LESIONES MÁS HABITUALES

Los especialistas informaron acerca de cuales son las lesiones más habituales como las sobrecargas musculares, las contracturas --fruto del esfuerzo continuado durante varias horas--, el daño y la inflamación que registran las articulaciones o el posible agravamiento o aparición de hernias discales en las vértebras cervicales y lumbares, así como el posible atrapamiento, en los casos más complejos, de raíces nerviosas de los miembros superiores.

Durante la charla se ha puesto de manifiesto la importancia de seguir trabajando en este tipo de experiencias formativas de colaboración entre los profesionales sanitarios y las hermandades y cofradías, con el fin de evitar muchos problemas de salud derivados de la adopción de una mala postura del cuello al apoyar la trabajadera. En estos casos se puede llegar a producir una de las lesiones más habituales, las parestesias en el miembro superior, que suponen el adormecimiento o falta de sensibilidad por un mal apoyo.

La actividad, que ha sido valorada muy positivamente por los asistentes, se integra dentro del Programa de Educación para la Salud que los distintos servicios asistenciales del Hospital Infanta Elena vienen desarrollando durante los últimos años en numerosos municipios de su zona de adscripción, centrados en el cuidado de la vista y la audición en los mayores, el cuidado de pacientes con enfermedades crónicas, la mejora de la calidad de vida del paciente neurológico, y la prevención del cáncer de colon y de las patologías del aparato locomotor, entre otros.

Este conjunto de medidas supone "toda una declaración de intenciones" con la que el centro hospitalario, junto con el resto del sistema sanitario público de la provincia, pretende mejorar el conocimiento de la población sobre determinadas patologías y problemas de salud que pueden evitarse o reducir el riesgo de aparición gracias a la adopción de una serie de medidas y de hábitos saludables.