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Mar, Jul

ANDEVALO

El pasado fin de semana el municipio de Paymogo vivió, un año más, una de sus fiestas religiosas más emblemática y multitudinaria, y que tendrán continuidad durante todo el mes de octubre.

Fue en octubre, el día 7 del año 1571 cuando se produjo la victoria del bando cristiano, encabezado por el Imperio español, sobre la flota turca en el golfo de Lepanto. La flota del Imperio otomano parecía ahora menos imbatible, y el Papa Pío V –máximo valedor de la empresa– estaba empeñado en que la Cristiandad jamás lo olvidara. Como la batalla había tenido lugar el primer domingo de octubre, la victoria fue atribuida a la «Virgen del Rosario».

Y a partir de esta fecha, el rezo del Rosario se popularizó entre las masas. Tras la batalla de Lepanto, la Cristiandad –en especial los países del sur de Europa– adoptó en masa el rezo del Rosario. De ahí la veneración a esta advocación de la virgen María , y de ahí también que en Paymogo, a diferencia de muchos pueblos de la comarca, se disparan durante todo el recorrido de la procesión , que dura alrededor de cuatro horas, salvas de escopetas en memoria de la victoria de la mencionada batalla.

Previa a la salida procesional, desde el año 2004 el ayuntamiento decidido a recuperar la tradicional “Locajá” de la Virgen del Rosario, ha conseguido no solo mantener esta curiosa seña de identidad, sino que año a año, y gracias a la colaboración de la Hermandad de la Virgen del Rosario, se va incrementando en el número de corredores de esta curiosa llamada al Rosario, tanto niños como mayores.

Junto a la procesión del día 6, durante todo el mes se celebrarán la novena a la Virgen del Rosario, así como la salida de los Campanilleros durante los domingos del mismo antes del alba. Una tradición que aun se conserva y que viene siendo preservada con mucho empeño por el grupo de campanilleros del la Virgen del Rosario.