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Lun, Ago

CARA A CARA

El máximo dirigente de Juventudes Socialistas en Huelva, Pablo Valdera, realiza un balance de su año y medio de gestión en el cargo y analiza el papel que van a jugar de cara a las próximas citas electorales, con atención a las municipales.

¿Qué balance hace de su labor al frente de Juventudes Socialistas en Huelva?

Creo que el balance bastante positivo, sobre todo en las acciones que hemos sido capaces de ejecutar. Al entrar teníamos claro que el paradigma ya ha cambiado y el modelo social y laboral ha cambiado también. Ahora los explotados son los chavales que trabajan de repartidores o gente que ha estudiado y que lo que se les prometió al llegar al mundo laboral no se ha cumplido y tienen que o aceptar trabajos de menor cualificación y remuneración, o gente sin estudios que apenas pueden incorporarse.

¿Qué se ha hecho al respecto?

Todo ese modelo te lleva a que el socialismo no puede ser ya el de las casas del pueblo donde se enseñaba a leer y escribir. Ahora el terreno de batalla es otro y lo primero que nos marcamos fue la lucha contra la precariedad laboral. Para ello, pusimos en marcha una campaña una campaña de asesoramiento gratuito a jóvenes que ha prestado ayuda más de medio centenar de jóvenes y que ha detectado más de 20 contratos en fraude de ley. Es de las cosas de las que más orgulloso me. Luego trabajamos en cuestiones ideológicas como el apoyo al pueblo saharaui o la memoria democrática. Y hemos duplicado la militancia en una etapa en laque no es habitual acercarse a los partidos políticos.

¿Qué valoración hace de sus compañeros en Juventudes Socialistas?

Una de las cosas que queríamos era aunar la gente joven que está en las instituciones con personas que se está incorporando al mundo político, pero que no está todavía en la gestión institucional. El estar en gobierno es lo que más modera y queremos mantener el espíritu de los jóvenes aunándolo con la experiencia institucional. Hay que actuar de las dos maneras sin perder contacto con la sociedad y siendo consciente de lo que implica la gestión.

¿La falta de movilización de los jóvenes es uno de los motivos que explican los resultados de las últimas andaluzas?

Es verdad que se han movilizado poco, y mucho menos a la izquierda, y para ello se han dado varios condicionantes. La gente daba por hecha una coalición de izquierda y esa relajación ha hecho que no se hayan movilizado, pero está también el factor de la motivación y eso pasa por sentirse representado en el partido,  que debe entender que hay que representar a todos los sectores sociales, y una parte importante es la juventud. Habría que haber roto con el esquema y la visión que la gente tiene del partido.

¿Teme que el cambio de gobierno perjudique a los jóvenes?

Cuando el nuevo gobierno toma como primera medida eliminar el impuesto de sucesiones que solo pagan aquellos que heredan más de un millón de euros, ya están marcando una línea política, y más si apuestan por la venta de terreno público. Ser joven es una etapa y quizá por eso estamos tan desprotegidos y cuando abandonemos nuestra juventud quizá nos encontremos con una Andalucía con escenas similares a las de valencia o Madrid con ventas de terrenos y corrupción. Me preocupa también el tema de la bonificación de la matrícula universitaria para jóvenes, ya que el modelo liberal que quieren copiar de EEUU no se basa en una universidad pública potente ni en que las administraciones públicas impulsen el estudio. Y me preocupa que el mercado laboral fomenta un empleo precario que nos impide emanciparnos, por lo que esperamos que las ayudas a la vivienda sacadas por la Junta se mantengan. Somos conscientes de que intentamos conquistar derechos que nunca están asegurados. Sigue existiendo una lucha de clases y cuando gobiernan los que favorecen a los que más tienen, amplían los derechos de estos quitándoselos a los que menos tienen. Si alguien piensa que los derechos y libertades que se consiguen son para siempre están equivocados.

¿Qué papel va a jugar Juventudes Socialistas de cara a las próximas municipales?

Juventudes Socialistas aspira a incorporar más jóvenes en las listas municipales y comenzar a estar presentes en el escalón supramunicipal. Ya hemos demostrado que somos capaces de incorporarnos al proyecto socialista desde los municipios, siendo figuras importantes y estamos en negociaciones con el partido para que los jóvenes estén representados en la gestión institucional. María Márquez es ahora el único ejemplo, pero hemos demostrado que en los municipios desempeñamos la labor con total responsabilidad y siendo muchas veces el motor del partido.

¿El partido es receptivo a esa reivindicación?

Sí lo es, pero hay que tener en cuenta que el PSOE cuenta con gente de experiencia en un proyecto que funciona como demuestran los datos en Huelva. Esas peticiones seguramente se llevarán a cabo en junio cuando se configuren los gobiernos de los municipios y de Diputación. Los alcaldes son cada vez más conscientes de la necesidad de incorporar a la gente joven. La gente necesita ver a alguien que le diga cosas distintas a lo que generalmente vienen escuchando. Es importante que el partido lance puentes con esos sectores de la juventud y para eso necesita gente joven. Nosotros estamos en disposición de atender y escuchar a los jóvenes, teniendo en cuenta que la comunicación ha cambiado y ahora hay muchos canales. Ahora necesitamos una casa del pueblo en el que el canal de comunicación sea distinto. Ahora se puede atender a través de redes sociales o de una manera más informal.

¿Cómo se desarrolla ese trabajo de campo con los jóvenes?

El PSOE tiene una cosa muy positiva que es el municipalismo y eso permite identificar las necesidades por municipios y configurar después una estructura provincial. Las agrupaciones de Juventudes Socialistas son las encargadas de tender puentes con los jóvenes de cada municipio. Los problemas de los jóvenes varían también en función del territorio y nosotros intentamos consolidar el diálogo entre los jóvenes y las juventudes y nos apoyamos en la red de concejales y agrupaciones que hacen de puentes entre el proyecto socialista y los jóvenes de cada pueblo. Contamos con unas 42, lo que es casi la mitad de la población por lo que podemos percibir una realidad bastante fidedigna de las necesidades que tiene la provincia y hemos detectado que las principales preocupaciones son la falta de oportunidades para acceder a un empleo o una vivienda digna.

 

¿Qué mensaje le traslada a los jóvenes?

Los jóvenes deben tener claro que es necesario participar en política, interesarse por las cuestiones que les afectan, entendiendo que hay diferentes opciones políticas, y yendo a votar. La abstención mata en esa lucha de clases a los que menos tienen. Y cuando uno llama al voto, a la movilización responsable, por lo general tiende el joven tiende informarse y descubren que no todos son iguales ni defienden lo mismo. Yo confío en que si eso pasa terminarán votando al proyecto socialista.