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Mar, Jul

CARA A CARA

El presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, Juan Ignacio Reales, expresa en esta entrevista las sensaciones previas a la procesión extraordinaria de la Virgen del Rocío con motivo del centenario de su Coronación Canónica.

¿Con qué sensaciones se afrontan las horas previas a la salida?

Con mucha ilusión y alegría por lo que vamos a vivir en pocas horas y deseando vivir esos momentos que serán históricos y que nos permitirán ver imágenes nunca vistas de la virgen. Los afrontamos con expectación, alegría y nervios.

¿Pesa la responsabilidad ante un acontecimiento de tanta importancia?

Sí. La responsabilidad que recae sobre la junta de gobierno y sobre mí es muy alta, ya que son ocasiones muy especiales que pocas veces se dan en la vida. Todos los actos se han creado y organizado porque no había precedentes y esperamos que todo ese trabajo de preparación salga como esperamos y deseamos, en especial la procesión de la virgen que tanta expectación despierta y que congregará a cientos de miles de personas. Con todo, confiamos en las personas y en la Virgen que seguro nos ayudará para que todo salga a la perfección.

Ha señalado que se verán estampas poco habituales. ¿Qué nos puede adelantar?

Principalmente ya todos han podido ver cómo se presenta la virgen con el vestido que lució hace 100 años en la coronación. También con el adorno especial de las bambalinas en el paso que recrean esas primeras procesiones del siglo XX. Será de una belleza especial y es algo que los rocieros de hoy no hemos visto, ya que no hay nadie que tenga memoria viva que pueda recordar una procesión así. Además el recorrido se ha engalanado de forma especial con banderolas, arcos, iluminación… Será muy especial también su llegada al Real donde tocarán los tamborileros y se rezará la salve.

¿Esa vuelta al pasado es sólo para esta ocasión o se puede prolongar?

Se hace por este acontecimiento. Hemos querido, al celebrar el centenario de la coronación, que la procesión fuera especial y extraordinaria y pensamos que sería muy bonito darle ese toque que recordara las procesiones de aquella época.

Hace 25 años el Papa San Juan Pablo II divulgó el sentimiento rociero. ¿Se puede vivir algo similar con esta celebración?

Sin duda. Son momentos equiparables por su significación en la historia del Rocío. Lo fue la coronación que dio una difusión muy grande al sentimiento rociero, al igual que la visita del Papa San Juan Pablo II, que abrió El Rocío a todo el universo católico. Es algo que todos tenemos muy presente ya que se conmemora la visita de un papa que hoy es santo. Hace unos meses recibimos una reliquia que ya se venera en el santuario y un busto. La virgen en esta procesión estrena además un broche regalado por una familia de devotos que reproduce el escudo pontificio de Juan Pablo II. Son dos acontecimientos, la coronación y la visita del papa, que están entre los mas importante de la historia rociera.

¿Hay hora de salida?

No. No hay hora de salida. Desde la junta de gobierno de la Hermandad Matriz somos muy conscientes de que la procesión y la hora no dependen de nosotros. La idiosincracia y la devoción rociera están marcadas por esa incertidumbre y esa espontaneidad. Esperamos que sea en la madrugada, pero será cuando Ella y los almonteños quiera. A todos nos gustaría ver algo distinto y que sea algo más tarde de lo habitual y se acercara al alba, como en aquella época, pero eso no es más que un deseo.

Esta semana el monumento de la Virgen del Rocío de Huelva capital apareció con pintadas. ¿Qué opinión le merece?

Ha sido muy triste porque implica falta de respeto y es una salvajada. Es totalmente condenable. Huelva es una ciudad rociera en su inmensa mayoría como lo ha demostrado siempre. Lo mejor es olvidarlo cuanto antes y quedarnos con la celeridad de las autoridades municipales para borrarlo y limpiarlo. Es muy lamentable que esto ocurra. Esta vez nos ha tocado a nosotros, pero estamos viendo en España un ataque a la religión que parece que se alienta desde las administraciones públicas. Es algo incompresible porque es el sentimiento mayoritario en la población española.