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Mar, Ago

La diputada de Infraestructura, Laura Martín.

CARA A CARA

La diputada de Infraestructura, Medio Ambiente y Planificación, Laura Martín, hace en esta entrevista un repaso de las principales actuaciones llevadas a cabo por su área, con especial atención a la carretera de acceso al Puente del Chanza.

¿Qué supone estar al frente del área de carreteras?

Es una responsabilidad importante estar a la altura de lo que merecen los vecinos de Huelva, sobre todo de los pequeños municpios, cuyas vías de acceso forman parte de la red provincial de carreteras. Son casi 900 kilómetros. Diputación es la administración que más tiene. Fueron carretas que en su momento eran caminos rurales de acceso en los primeros años, pero los municipios pequeños y las aldeas no han perdido su masa de población.

Recientemente se ha procedido a la reapertura al tráfico de la carretera que une El Granado con el Puente del Chanza…

Lo primero que hay que decir es que hace nueve años la Diputación apostó por la conexión entre el Andévalo fronterizo y el bajo Alentejo. Fue un proyecto europeo de gran envergadura que ha dado a aquella zona una nueva visión de presente y futuro de economía social. En diciembre con las lluvias se desestabilizó la ladera justo antes de llegar al puente. Una falla de arcilla cedió y se derrumbó el talud. Nunca se había vivido una situación así de tal magnitud por lo que lo primero fue saber qué había pasado y si los movimientos de tierra afectaban también a la carretera. Se actuó desde el primer minuto y no ha habido que lamentar ningún daño. Se retiraron los escombros y el equipo técnico se puso manos a la obra sin escatimar esfuerzos y se encargó un estudio geológico-geotécnico. Las obras han sido un ejemplo del compromiso de la Diputación con la provincia.

¿Cómo se desarrolló la actuación?

Cuando tuvimos los resultados del estudio se decretó estado de emergencia de la obra lo que ha acelerado todo el procedimiento de la obra. El Estado también declaró Huelva zona de catástrofe y esperemos que salgan las resoluciones. Todavía no hay respuesta oficial pero no tengo malas sensaciones. Se financiaría hasta el 50% de esta actuación que se ha llevado 700.000 euros de los 1,9 millones de presupuesto de la Diputación. Sí me gustaría que la ayuda fuera más inmediata porque Diputación no ha podido esperar y eso va en detrimento del resto de la red provincial.

Durante toda la actuación no se pudo restablecer el tráfico…

Era imposible hacer un camino alternativo y que el flujo de vehículos siguiera pasando. Por eso el tráfico ha estado cerrado durante siete meses. Agradezco la paciencia de los vecinos de la zona, porque ya hay vínculos comerciales y económicos que tuvieron que cortarse. Cuando empezaron los trabajos de altura y se vio que no había peligro, el 21 de juio se empezó a aliviar el tráfico y un mes después se abrió.

¿Cómo lo han vivido los vecinos?

Ha habido de todo, pero en líneas generales han sido muy comprensivos. Mis vecinos han tenido información desde primera hora. Es una actuación que me ha tocado muy de cerca como diputada y como concejala de El Granado y la información ha sido muy transparente en todo momento. Las obras se empezaron hace dos meses y han tenido toda la colaboración posible, sobre todo de la Junta que también ha entendido la emergencia de estas actuaciones.

¿Y en Portugal?

Esto ha sido un ejemplo de entendimiento también en el país vecino. A ellos les ha afectado mucho porque el sector servicios aumentó mucho con la construcción del puente. Para ellos era volver 10 años atrás en el tiempo. Esto demuestra la importancia de las comunicaciones que son vitales para el desarrollo de una zona, sobre todo las rurales. Estoy satisfecha por la respuesta que se ha dado ante este problema. Quiero felicitar al servicio de carreteras, el equipo jurídico de la Diputación y a la empresa y los vecinos de la zona, que entendieron que la máxima prioridad de la diputación era la seguridad de los vecinos.

El presidente de la Diputación, Ignacio Caraballo, ha estado también presente en la zona…

Ha visitado la zona en dos ocasiones. Hay que tener en cuenta la envergadura en la que nos hemos visto sometido y la respuesta ejemplar de la Diputación que no ha dudado en sacrificar esa partida de 700.000 euros, pese a que la red de carretas es muy grande y las necesidades son muchas y hay carreteras que también necesitan arreglo inmediato. Pero pronto seguiremos actuando.

¿Qué proyectos hay encima de la mesa?

 Vamos a actuar en seguridad vial con una inversión de casi 450.000 euros para pintado y señalización vertical de muchas carreteras y también inversiones de mantenimiento. Tenemos la finalización de la carretera de Almonaster a Valdelamusa por Gil Márquez. También El acceso sur a Valdelarco, la carretera de Cortegana a Aracena por Alájar, la de Zufre al Castillo de las Guardas, Sotiel Coronada y Valdelamusa a El Cerro. Tenemos dos actuaciones en Puebla de Guzmán, el acceso a Paymogo y Cabezas Rubias. También vamos a actuar en Berrocal. Otra  obra muy demandada se hará en Cartaya y en la vía de Lepe a El Terrón. En Jabugo también se va a hacer otro acceso importante y se actuará en Aracena- Corterrangel por El Castañuelo.

¿Hay solución para los accesos por carretera a El cerro?

Nos hemos reunido todas las partes y hemos hecho un estudio de las posibles alternativas en los accesos al municipio. Esa vía no fue diseñada para soportar este tráfico de vehículos pesado que se ha incrementado en un 200%. El presupuesto para el ensanche y la mejora es muy elevado y estamos buscando financiación.

También se ha actuado en la carretera que conecta Encinasola con la N-435…

Es cierto que en el inicio se hizo un ensanche de la carretera gracias a un proyecto europeo. Nos reunimos con alcalde y equipo de gobernó para explicar que con el presupuesto de la Diputación era inviable continuar ese ensanche de carretera. Accedieron a la alternativa que se propuso de refuerzo del firme, aunque sí se mejorará el trazado en algunas curvas. Está quedando carretera de sierra en muy buenas condiciones.