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Vie, May

ANDEVALO

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Andalucía ha anunciado la transformación del expediente informativo inicialmente abierto en otro sancionador contra los responsables de la mina de La Zarza, en Huelva, por el vertido de agua de lluvia estancada y con elementos contaminantes al río Odiel

Según ha precisado a los periodistas en Sevilla el consejero del ramo, José Fiscal, con motivo del acto de entrega de los certificados de calidad ambiental a los parques nacionales y naturales de Andalucía, los técnicos han trabajado durante toda la noche, después de que se activara el nivel 1 de emergencias ante la necesidad de actuación inmediata de medios públicos y privados, más allá de cuestiones burocráticas.

"Se trata de agua de lluvia acumulada durante mucho tiempo en la mina y contaminada por razones obvias, debido al terreno en el que se ubica la mina y se asienta el agua, como sucede en toda la cuenca minera de Huelva", ha expuesto Fiscal, que señala que como consecuencia de la labor desarrollada hasta ahora se ha logrado reducir la fuga al 80 por ciento, previéndose que a lo largo de la mañana de este viernes la misma quede cerrada completamente, lo que derivaría en la desactivación del nivel 1.

El titular autonómico de Medio Ambiente justifica la resolución de sancionar a los responsables de los pasivos mineros --Nueva Tharsis y Ormonde España-- en la "obligación" de éstos de "velar por que estas cosas no ocurran". En función de lo que se determine, ha añadido, no se descarta ninguna otra medida: se evalúa la afección al medio, con la toma de muestras desde primera hora de este jueves, de las que se esperan resultados para inicios de la próxima semana.

Y es que, siendo agua de lluvia y no de ningún proceso minero, pues el complejo lleva varias décadas sin explotarse, "es verdad que se contamina por la tierra, que es pirítica, así como que el agua que sale llega al Odiel ya en esa zona acidificada, como pasa desde hace miles de años: aún así, actuaremos en consecuencia sin descartar ninguna vía".

Para Fiscal, los responsables en la corta minera tenían que haber previsto todo para que no se diera una fuga como la actual y "evitar que esto hubiera ocurrido, sacando el agua poco a poco, o haber dispuesto aquello para que no ocurriera lo que ha pasado".

Abunda el consejero en que, a pesar de la intervención de la Junta en este caso, se ha hecho por inacción de las empresas, que son las que tienen la obligación de que este tipo de instalaciones --existen otras en la cuenca minera de Huelva, al ser una actividad con un declive muy importante varias décadas atrás-- estén ambientalmente garantizadas. "Confío en esta obligación. Algún accidente puede haber, pero en cuarenta años no ha pasado nada, aunque habrá que extremar el conocimiento de estas cuestiones", ha dicho.

Sobre la celeridad en la intervención, Fiscal ha manifestado que, aunque "siempre se puede hacer más", se decretó la emergencia "de inmediato", una vez se supo lo ocurrido. "Antes es imposible, salvo que nos adelantemos a los acontecimientos. Se ha actuado perfectamente, y me consta que la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio, que es la administración sustantiva, lleva a cabo un trabajo muy bueno y efectivo", ha añadido.

"Nadie está exento de accidentes, había que responder de manera inmediata, como se ha hecho; nuestro interés es el general, sin pararse en movilizar medios materiales y humanos", ha apostillado, para agregar que la Junta estará "muy atenta" a todo el cauce fluvial para comunicar cualquier posible afección.